4 Hábitos que están dañando tu corazón

El corazón es un órgano de naturaleza muscular, imprescindible para la vida. Este órgano funciona como el motor de nuestro cuerpo, actuando como impulsor de la sangre, es el que marca el ritmo en nuestro organismo.

Existen ciertos hábitos dañinos para nuestra salud en general, pero que sobretodo afectan el correcto funcionamiento del corazón, no cuidarlo puede provocar un sinfín de enfermedades cardíacas, que rápidamente pueden afectar a otros órganos de nuestro cuerpo como los riñones.

Por eso hemos decidido destacar 4 hábitos sumamente dañinos para el corazón:

El sedentarismo

Como hemos mencionado al principio, el corazón además de ser un órgano cuenta con una naturaleza muscular. Por lo tanto, igual que cualquier otro musculo de nuestro cuerpo necesita ser ejercitado. La actividad física regular disminuye hasta un 50% el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o coronaria. 30 minutos de ejercicio diario pueden hacer la diferencia.

Consumo frecuente de alcohol y tabaco

El tabaco favorece en gran medida la formación de coágulos que pueden bloquear el flujo sanguíneo. Además, perjudica la resistencia y flexibilidad de los vasos. Este eleva la tensión arterial, favoreciendo así la manifestación de enfermedades coronarias graves.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol también se considera uno de los peores hábitos para el corazón. Esto contribuye a subir la presión arterial y genera grasa en la sangre.

Malos hábitos alimenticios

Una dieta alta en azúcar, carne roja y grasas saturadas le está restando vida a tu corazón rápidamente. Salar demasiado las comidas también repercute directamente en la salud del corazón, ya que el exceso de sodio propicia la hipertensión. Aumentando el riesgo de padecer un ataque cardíaco y problemas en los riñones.

La mala alimentación tiende a elevar el nivel de colesterol en sangre. Estos niveles pueden mantenerse controlados manteniendo una dieta balanceada rica en frutas y vegetales crudos.

No dormir bien

La calidad del sueño afecta directamente la salud de nuestro corazón. Las personas que duermen menos de 6 horas diarias tienen mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, en comparación con quienes duermen 7 u 8 horas adecuadamente.

Esto se debe a que durante el sueño se producen ciertos procesos hormonales y se desarrollan funciones básicas como la desintoxicación del sistema linfático. En el caso de que el cuerpo no pueda cumplir con un correcto descanso, estos procesos se ven abruptamente interrumpidos afectando así nuestro corazón.

Si considera que incluye en su rutina uno o más hábitos de los mencionados, se le recomienda acudir a un chequeo médico cuanto antes, para lograr una evaluación y diagnostico a tiempo.

Le recordamos que las fallas cardiovasculares es uno de los principales motivos de la aparición de enfermedades en el riñón.

Bebidas saludables para limpiar tus riñones

Los riñones tienen una tarea vital para mantener el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, estos además de depurar la sangre y eliminar desechos, filtran el exceso de sodio y agua en el organismo.

Tomando en cuenta la gran tarea que desempeñan estos órganos para mantener nuestra salud, hay algunos hábitos que podemos adaptar a nuestra rutina para desintoxicar nuestros riñones, previniendo así posibles complicaciones como cálculos o fallas renales.

La naturaleza nos brinda una variedad de alimentos diuréticos y antioxidantes que pueden ayudarnos en la labor de limpiar nuestros riñones, es importante recalcar que ingerir bebidas altas en azúcar es contraproducente para nuestra salud. Por lo tanto se recomienda preparar estas bebidas en casa con alimentos frescos.

Jugo de Arándano

Las propiedades antioxidantes del arándano contribuyen a la desintoxicación de los riñones y vejiga. También previenen posibles infecciones, evitando que las bacterias se desarrollen. Los arándanos promueven fortalecimiento de los riñones. Además, eliminan los depósitos de calcio, evitando así la formación de cálculos renales o piedras en el riñón.

Debido a sus propiedades, Incluir un jugo de arándano natural en tu dieta te ayudará a mantener a raya posibles enfermedades renales.

Jugo de fresa y piña

La fresa, del mismo modo que los arándanos, se caracteriza por ser un antioxidante natural, estas favorecen la salud del corazón (muy importante para evitar problemas de hipertensión que repercuten directamente en los riñones) y ayudan a limpiar los riñones.

Por otro lado, la piña es un alimento poderosamente diurético, que ayuda al sistema urinario y a la limpieza de la vejiga. Ambas frutas son ricas en potasio y vitamina C, lo que contribuye a disminuir el riesgo de aparición de piedras en el riñón.

Jugo de zanahoria y pepino

La zanahoria tiene la capacidad de depurar y limpiar los riñones y la vejiga, puede consumirse en jugo licuándolo con pepino, que además es abundante en agua y posee vitamina C. Puede tomarse en la mañana para complementar el desayuno, o en ayuno.

Jugo de sandía y limón

Estas frutas se caracterizan por su alto contenido en agua y antioxidantes, lo que facilita la limpieza de los riñones a la vez que mantiene el cuerpo hidratado.

La porción a consumir puede ser elegida al gusto, siempre manteniendo un bajo consumo de azucares agregados.

Recuerda que también ofrecemos el servicio de consulta externa para nutrición. Si eres paciente renal y deseas más información sobre cómo llevar una dieta equilibrada para cuidar tus riñones, no dudes en contactarnos.

Hipertensión y Enfermedad Renal

Los riñones y la presión arterial se encuentran fuertemente vinculados, y desempeñan un papel vital a la hora de mantener el correcto funcionamiento del cuerpo. La presión alta, también conocida como hipertensión, puede dañar la salud de los riñones y provocar Insuficiencia Renal Crónica.

Del mismo modo, la hipertensión provoca que el corazón trabaje más duro, lo que lleva con el tiempo a un prolongado deterioro de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo.

Si los vasos sanguíneos presentes en los riñones resultan afectados, es posible que estos dejen de eliminar los desechos y el exceso de líquido del cuerpo. De la misma forma, este exceso de líquidos suele aumentar aún más la presión arterial, cayendo en un ciclo altamente peligroso.

Las personas que padecen insuficiencia renal deben someterse a tratamientos de diálisis, o en casos más extremos necesitan recibir un trasplante de riñón. Todo esto con el fin de conseguir purificar la sangre. Cada año, la presión arterial alta causa más de 25.000 casos nuevos de insuficiencia renal solo en los Estados Unidos.

La hipertensión arterial afecta a más del 30% de la población mundial y es uno de los principales factores de riesgos de cardiopatías e insuficiencia renal.

Factores que desencadenan la hipertensión

  • Hereditario
  • Obesidad
  • Estrés
  • Dieta alta en grasas y carbohidratos
  • Consumo excesivo de sal y alcohol

En promedio, hasta un 42% de hipertensión desconoce que sufren de hipertensión.

Aunque la persona sufra de presión arterial alta, puede tomar años para que esta enfermedad afecte irreversiblemente sus riñones. Por lo que algunos hábitos pueden prevenir una insuficiencia renal. Y si ya tiene una enfermedad renal, controlar su presión arterial puede prevenir que se ocasione mucho más daño en sus riñones.

Para prevenir la enfermedad renal o evitar que el daño renal empeore, se recomienda:

  • Controlar la presión arterial
  • Mantener una dieta saludable para su corazón y riñones
  • Realizar actividad física frecuentemente
  • Evitar excesos en el consumo de carnes rojas y sal
  • No fumar y reducir el consumo de alcohol

 

La enfermedad del riñón no produce síntomas hasta que está muy avanzada y es irreversibles, por lo que su cuidado debe estar en manos de expertos.

¿Sabes qué es la Enfermedad Renal Crónica?

La Enfermedad Renal Crónica o ERC disminuye la función renal. El principal trabajo de estos órganos es eliminar los desechos y el exceso de agua en el cuerpo. Estos también mantienen el equilibrio químico del cuerpo, ayudando a la regular la presión arterial e influyendo en la producción de hormonas necesarias para nuestro cuerpo.

Por lo tanto, al estar dañados, no pueden filtrar la sangre como deberían. Lo que ocasiona que estos desechos se acumulen en el cuerpo, y causen otros problemas que pueden afectar gravemente la salud.

La hipertensión arterial y la diabetes, son las causas más comunes del ERC en adultos. El daño en los riñones por lo general se produce lentamente a través de los daños, esta enfermedad no suele presentar síntomas hasta que está muy avanzada.

Solo se puede detectar efectivamente esta enfermedad mediante exámenes específicos de sangre y orina. Hasta el momento no existe cura para esta enfermedad, pero puede ser tratada. En primer lugar, es necesario controlar los niveles de azúcar en sangre, la presión arterial y reducir el colesterol.

Solo cuando se produce una falla importante en sus riñones, se necesitará un tratamiento de diálisis, hemodiálisis o un trasplante de riñón.

 

¿Estás en riesgo?

 

  • ¿Padeces de hipertensión?
  • ¿Sufres de diabetes?
  • ¿tienes historial familiar de enfermedad renal?
  • ¿tienes sobrepeso?
  • ¿Fumas?
  • ¿Tienes más de 50 años?

 

Si respondiste afirmativamente a 1 o más preguntas, consulte a su médico.

La Enfermedad Renal Crónica es un asesino silencioso que afecta su calidad de vida a largo plazo. Sin embargo, cambiando algunos hábitos puede evitar el desarrollo de esta.

Para mantener la salud de los riñones, se recomienda mantenerse activo, llevar un control de los niveles de glucosa en sangre, beber agua, monitorear la presión arterial, no fumar, cuidar su peso y no automedicarse.

La enfermedad del riñón no produce síntomas hasta que está muy avanzada y es irreversibles. El cuidado de tu salud debe estar siempre en manos de expertos.

5 síntomas que alertan una enfermedad renal

Una enfermedad renal por lo general no presenta síntomas hasta que la infección está en una etapa muy avanzada. Por esto, es importante realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad, con exámenes regulares y consultas periódicas con profesionales de la salud.

Las personas con hipertensión arterial, diabetes, de avanzada edad o con antecedentes familiares de problemas renales, son más propensas a sufrir una enfermedad en los riñones.

Si usted considera que podría estar en riesgo de padecer una enfermedad renal, le recomendamos prestar atención a los siguientes síntomas tempranos:

 

Ganas frecuentes de orinar

por ejemplo, cuando se ve en la necesidad de acudir muchas veces al baño por la noche, o también durante el día, sin haber variado su rutina.

Retención de líquidos

puede presentarse como hinchazón en las extremidades del cuerpo como las piernas, manos, brazos o incluso el rostro.

Comezón o picor en la piel

por lo general se origina debido a la acumulación de toxinas en la piel.

Alteración en la orina

como cambios drásticos de color u olor.

Sabor metálico en la boca

o aliento con olor a amoníaco, esto se debe a una acumulación considerable de la urea en la saliva.

 

Los riñones son el gran filtro de nuestro cuerpo, estos se encargan de filtrar, a través de la orina los excesos de agua y toxinas. Estos además, regulan componentes como el calcio y la vitamina D.

Cuando estos órganos tan importantes fallan, automáticamente dejan de filtrar la sangre. Estas toxinas que anteriormente se filtraban y desechaban gracias a los riñones, empiezan a cumularse dentro del cuerpo, provocando que tóxicos como la urea y creatinina se acumulen en la sangre, poniendo en riesgo la salud.

Prevenir una enfermedad del riñón, siempre será mejor y mucho más barato que curarla. Este tipo de enfermedades pueden controlarse acudiendo a consulta preventiva una vez al año, con su nefrólogo de confianza.

La enfermedad del riñón no produce síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada y es irreversible. Por lo que su cuidado debe estar en manos de expertos. En Contigo, ponemos a su disposición excelentes profesionales en nefrología para prevenir y controlar este tipo de enfermedades.

¿Cómo funciona la hemodiálisis?

La hemodiálisis es un tratamiento médico que sustituye las funciones principales del riñón. Pasa la sangre por un filtro donde se realiza su depuración y retorna al paciente nuevamente libre de impurezas.

Por lo general la hemodiálisis es requerida cuando se entra en la última etapa de la enfermedad renal prolongada (crónica). Esto es cuando los riñones ya no pueden atender las necesidades del cuerpo adecuadamente.

Un aparato de hemodiálisis tiene un filtro especial llamado dializador o riñón artificial, el cual se encarga de limpiar la sangre.

 

Una máquina de hemodiálisis tiene la siguiente función:

Extraer sangre > Limpiar sangre > Devolver sangre limpia

 

Para poder ser dializado se precisa de uno de estos accesos vasculares:

Fistula: se realiza uniendo una arteria a una vena cercana, debajo de la piel, para crear un vaso sanguíneo de mayor tamaño.

Injerto: se une una arteria a una vena cercana con un tubo blando y pequeño de material sintético, el cual se coloca debajo de la piel.

Catéter: se inserta a una vena grande del cuello o del tórax. Se utiliza cuando se requiere realizar el procedimiento por un periodo de tiempo corto.

Esta máquina cuenta con dos sentidos de circulación de la sangre. A través de un sentido se envía sangre a la máquina para limpiarse, y por del otro regresa ya depurada

Este tratamiento mantiene una concentración adecuada de ciertas sustancias químicas en la sangre, eliminando los desechos de agua y sal en exceso para evitar que se acumulen en la sangre y asimismo contribuye en la regulación de la presión sanguínea.

La hemodiálisis generalmente se hace 3 veces por semana, cada sesión dura aproximadamente de 3 a 4 horas.

Este tratamiento puede llevarse a cabo en un hospital o en un centro de hemodiálisis. En Contigo ponemos a tu disposición una amplia red de clínicas del riñón en todo el Ecuador, dónde puedes realizarte este tratamiento.

Hábitos para prevenir la Enfermedad Renal Crónica

Los riñones son órganos vitales para mantener la sangre limpia y químicamente equilibrada en el cuerpo, ya que este purifica alrededor de 200 litros de sangre al día. Si no se tienen los cuidados necesarios, pueden ocurrir enfermedades graves como la Enfermedad Renal Crónica, la cual afecta a un 10% de la población mundial.

Los riñones se encargan de liberar 3 hormonas sumamente importantes:

Eritropoyetina:

la cual estimula la medula ósea para producir glóbulos rojos.

Renina:

Esta regula la presión arterial

Calcitriol:

ayuda a mantener el calcio en los huesos.

Por esta razón es tan importante cuidar la salud de nuestros riñones, para prevenir una enfermedad renal.

A continuación te indicaremos que hábitos te ayudarán a prevenir la Enfermedad Renal Crónica:

  • Realizar 30 minutos de actividad física al día, es importante mantenerse activo y controlar el peso mediante una dieta balanceada.
  • Consumir 2 litros de agua al día.
  • Disminuir la ingesta de sal en sus comidas.
  • Llevar un control regular de sus niveles de glucosa en sangre
  • Monitorea su presión arterial.
  • No se automediques y evite el consumo excesivo de medicamentos.
  • Evite la ingesta de bebidas alcohólicas y tabaco.

 

La hipertensión y la diabetes suelen ser la causa más común de esta enfermedad en adultos, no tomar suficiente agua o consumir sal en exceso comúnmente ocasiona deficiencias en el correcto funcionamiento de los riñones.

Si presenta síntomas como: náuseas, vómitos, sabor a metal en la boca, fatiga, falta de aliento, problemas de concentración, dolor externo en la espalda y costados o hinchazón en varias partes del cuerpo, consulte a su médico.

Recuerde que los riñones son necesarios para mantener la salud y correcto funcionamiento del cuerpo, por esto es necesario cuidarlos a tiempo, para prevenir posibles enfermedades.

Si desea acudir a una consulta preventiva, no dude en ponerse en contacto con nosotros. En nuestras clínicas su salud es nuestra principal prioridad.

5 alimentos que cuidan la salud de tus riñones

Los riñones son órganos vitales para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, teniendo en cuenta que su principal función es eliminar los desechos del organismo a través de la orina, los cuales se generan principalmente de los alimentos que consumimos a diario. De esta manera, ya debes tener una idea de lo importante que es la dieta a la hora de cuidar estos órganos.

La alimentación es uno de los factores que más influyen en nuestra salud renal, así como hay alimentos que afectan la salud de los riñones, muchos otros fortalecen estos órganos. Es por eso que te brindamos la oportunidad de conocer cinco alimentos que te ayudarán a protegerlos:

Fresas:

estas contienen una gran cantidad de vitamina C, manganeso y fibra, lo que las convierten en un efectivo antioxidante natural. Estas ayudan a proteger las estructuras del cuerpo celular y previenen el daño oxidativo.

Las fresas poseen propiedades que favorecen la salud del corazón y ayuda a limpiar los riñones, promoviendo su salud.

Cebolla:

este alimento es considerablemente rico en flavonoides, considerado también un potente antioxidante, que favorece el correcto funcionamiento de órganos como los riñones y el corazón. Además, contiene cromo, un mineral que contribuye a regular el metabolismo.

Apio:

está compuesto mayormente por agua, sales minerales y vitaminas como betacaroteno, alfatoceferol, vitamina E y C. Estos compuestos le otorgan al apio propiedades diuréticas, que ayudan a limpiar los riñones y a la eliminación de desechos.

Coliflor:

incluir esta verdura en su dieta, es la mejor manera de subir la ingesta de vitamina C en el día a día, así como de ácido fólico y fibra. La coliflor contiene compuestos que ayudan a desintoxicar el cuerpo de sustancias tóxicas.

Piña:

esta fruta es un antioxidante muy poderoso, por sus propiedades diuréticas ayudan en gran medida a proteger y fomentar la salud de los riñones.

La piña es una fuente importante de vitamina C, potasio y enzimas bromelainas, los cuales aportan beneficios considerables para combatir infecciones, evitar la inflamación y reducen el riesgo de cálculos renales.

Si desea más información sobre como cuidar su alimentación con el fin de proteger la salud de sus riñones, ponemos a su disposición el servicio de asesoría nutricional.

¿CÓMO ENFRENTAR AL PACIENTE QUE RECIBE TRATAMIENTO DIALÍTICO?

¿CÓMO ENFRENTAR AL PACIENTE QUE RECIBE TRATAMIENTO DIALÍTICO?

La hemodiálisis representó para la Humanidad uno de los avances científicos más importantes de las últimas décadas. Aunque, gracias a ella, logran sobrevivir miles de individuos que antes estaban condenados a una muerte segura, el procedimiento impone serias limitaciones al paciente aquejado de insuficiencia renal crónica terminal.

IMPACTO PSICOLÓGICO DE LOS MÉTODOS DIALÍTICOS

El paciente sometido a tratamiento dialítico se sabe dependiente de una máquina y de una persona para la realización de su hemodiálisis, razón por la cual se siente menos autónomo. El hecho de estar en la obligación de acudir al centro 3 días por semana y permanecer en él un promedio de 12 h semanales, durante las cuales se ve sometido a situaciones de posible riesgo (manipulaciones y/o instrumentaciones, alteraciones hemodinámicas, temor a que surjan posibles fallas del equipo, etc.), le generan un sentimiento de angustia por el miedo de que algunos de esos factores pongan en peligro su vida. Tal situación establece un estrés mantenido durante el tratamiento hemodialitíco, que puede, no obstante, convertirse mediante el trabajo del equipo de salud que le brinda apoyo y confianza-en un entorno de seguridad y elevado profesionalismo.

La diálisis peritoneal, como método sustitutivo de la función renal, origina también-desde el punto de vista psicológico ciertos efectos sobre el enfermo, aunque en comparación con la hemodiálisis podríamos considerarla como una modalidad de tratamiento menos estresante. Sin embargo, la duración de las sesiones de tratamiento son mayores, pues se trata de un procedimiento más lento. Ciertas complicaciones pueden provocar dolor, lo que hace que el paciente perciba el tiempo como muy largo y pueden establecerse sentimientos de rechazo o inadaptación.

La mayor y más frecuente complicación que sufren los enfermos sometidos a tratamiento mediante la diálisis peritoneal es la peritonitis, condición que origina malestar físico y rechazo al método. En estos casos la enfermera puede-mediante la persuasión- convencer al paciente de que la garantía de su vida está precisamente en la continuidad del tratamiento dialítico y que la peritonitis no es más que una complicación de éste, y es atendida y solucionada de inmediato.

¿CÓMO ES EL ENFERMO DE INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA TERMINAL EN PLANES DE DIÁLISIS?

Unido a las dificultades que tiene implícito cada método dialítico, estos pacientes presentan, con relativa frecuencia, cansancio, fatigabilidad, dolores de cabeza, alteraciones óseas, trastornos en el sueño, náuseas y vómitos, o sea, un estado orgánico que favorece un estado de ánimo negativo. Resulta frecuente la apatía, la depresión, la falta de motivación hacia las esferas de la vida y las dificultades en las relaciones interpersonales, incluso en el medio familiar. El fenómeno puede afectar, además, las relaciones sexuales, ante el eventual establecimiento de disfunción sexual.

En la mayoría de los casos encontramos un deterioro físico considerable (pérdida de peso, cambios en la coloración de la piel, anemia, etc.), lo que constituye los factores de “desaprobación del yo y atentar contra la imagen de sí”, con repercusión sobre los mecanismos de autovaloración y autorregulación: 2 de los resortes psicológicos más importantes para el control de la conducta.

La expectativa del trasplante renal crea una profunda incertidumbre en relación con el futuro, pues los pacientes viven deseando recibir el injerto, para lo cual se someterán a una operación que, por demás, desconocen cuándo habrá de realizarse y si tendrá o no el éxito deseado. Estos pacientes consideran, en general, que el trasplante es la única salida hacia una vida normal, a pesar de los riesgos y complicaciones que puedan derivarse del tratamiento; tales situaciones elevan el nivel de ansiedad y los hacen dependientes de esta ilusión.

Los pacientes pueden variar su conducta y grado de aceptación a la diálisis, teniendo presente que el tiempo de permanencia puede ser, incluso, de varios años. En las primeras sesiones de tratamiento se pueden observar diferentes modos de reacción (ansiedad ante lo desconocido, el miedo al dolor, depresión por un estado físico deplorable o por el malestar mismo y la angustia por los futuros cambios). Es posible la negación de la enfermedad: el paciente aparenta estar controlado, no preocupado, resignado e, incluso, optimista. Todos estos mecanismos o estilos de enfrentamiento deben manejarse con un enfoque amplio y ajustarse a los intereses de cada enfermo.

ADAPTACIÓN AL TRATAMIENTO DIALÍTICO

La adaptación y aceptación a la nueva situación dependerán, en gran medida, de:

La preparación previa que, desde el punto de vista psicológico, se le haya brindado al paciente sobre el tratamiento.
Las complicaciones iniciales que puedan aparecer.
Presencia o ausencia de un buen acceso vascular.
Tolerancia a las diálisis (escasa morbilidad).
Los propios recursos psicológicos con los que cuenta el paciente: su tolerancia para enfrentar situaciones estresantes y el apoyo sociofamiliar con que cuente.

Por sobre todos los demás aspectos, una buena aceptación del tratamiento dialítico dependerá de los sentimientos que surjan en el enfermo, en relación con el equipo de salud, de lo que observe y sienta a su alrededor dentro de la unidad y de la seguridad que el equipo sea capaz de trasmitirle.

La adaptación del enfermo al plan de diálisis se valorará fundamentalmente por:

La disciplina ante el tratamiento:
 Cumplimiento correcto de la dieta, de las restricciones de líquido, de la administración responsable e individual de sus medicamentos, de la asistencia sistemática y puntual a su horario de diálisis y de la aceptación del tiempo asignado a cada sesión, sin manifestaciones de rechazo.
Estado afectivo durante el tratamiento: se valorará el mantenimiento estable de un estado de ánimo positivo, sin manifestaciones de ira, agresividad, inestabilidad, ansiedad o depresión, estados que pueden modificarse, coyunturalmente, por algún malestar físico.
El paciente deberá participar en el intercambio con otros pacientes y con el personal de forma correcta. Una conducta contraria indicará cierto grado de rechazo a su tratamiento.
Conocimiento de la enfermedad: el paciente deberá dominar los elementos fundamentales de su tratamiento, pues de esto dependerá el grado de responsabilidad ante éste.
Calidad de vida: actividades que realiza en su medio sociofamiliar (deberá mantener un ritmo de vida similar al que tenía
antes de enfermarse, sentirse útil, trabajar, recrearse, etc.).

Elaborado por: Ps. Clin. Ketty Moreira Sandoval   Ps. Clin. Isabel Espinoza Contreras.

Dialicon Quevedo.