Ejercicio para personas con Diabetes

¿Qué recomendamos?

Dos tipos de actividad física son particularmente importantes para el control de la diabetes: el ejercicio aeróbico y el ejercicio con pesas.

Ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico ayuda a que el cuerpo use mejor la insulina. Fortalece el corazón y los huesos, alivia el estrés, mejora la circulación y disminuye el riesgo de enfermedades del corazón al reducir la glucosa en la sangre y la presión arterial, además de mejorar el nivel de colesterol.

Recomendamos: Trate de hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa por lo menos 5 días a la semana o un total de 150 minutos semanales. Realice actividad física durante por lo menos tres días a la semana y evite dejar de hacer ejercicio 2 días seguidos.

Nota: Intensidad moderada significa que está esforzándose bastante, al punto que puede hablar, pero no cantar durante la actividad. Intensidad vigorosa significa que no puede decir más de unas pocas palabras sin detenerse para recobrar el aliento durante la actividad.

Si no ha hecho mucha actividad últimamente, puede comenzar con 5 a 10 minutos al día y cada semana haga que sus sesiones de actividad duren unos cuantos minutos más. Con el tiempo, notará que su estado físico mejora y que puede hacer cada vez más. Si recién comienza, le recomendamos que consulte nuestro plan de caminatas para principiantes.

Si no tiene tiempo para hacer ejercicio durante 30 minutos al día, tiene la opción de dividir los 30 minutos en períodos de 10 minutos o más. ¡Las investigaciones han demostrado que si hace eso, los beneficios son similares! Por ejemplo, puede caminar vigorosamente durante 10 minutos después de cada comida. O puede tratar de hacer ejercicios aeróbicos durante 15 minutos por la mañana antes de trabajar y otros 15 minutos tras llegar a casa.

Si está tratando de perder peso y mantenerlo, en la mayoría de los casos, es necesario hacer más de 30 minutos de ejercicio aeróbico al día.

A continuación, algunos ejemplos de actividades aeróbicas:

  • Caminar rápidamente (al aire libre o bajo techo en una caminadora)
  • Montar bicicleta al aire libre o bajo techo en una bicicleta estacionaria
  • Bailar
  • Hacer ejercicio aeróbico de bajo impacto
  • Nadar o hacer ejercicio aeróbico en agua
  • Jugar tenis
  • Subir escaleras
  • Trotar/correr
  • Caminar en senderos naturales
  • Remar
  • Patinar sobre hielo o ruedas
  • Esquiar en terreno plano (cross-country)
  • Hacer jardinería de manera moderada a intensa

Ejercicio con pesas

El entrenamiento con pesas (o ejercicios de resistencia) hace que su cuerpo sea más sensible a la insulina y puede disminuir la glucosa en la sangre. Ayuda a tener músculos y huesos fuertes, y mantenerlos así, lo que reduce el riesgo de fracturas de hueso y osteoporosis. Cuanto más músculo tenga, más calorías quema, incluso cuando el cuerpo está en reposo. Hacer pesas evita la pérdida de músculo y esto también es la clave para seguir siendo independiente en la vejez.

Recomendamos: hacer algún tipo de ejercicio con pesas 2-3 días a la semana además de actividad aeróbica.

A continuación, ejemplos de actividades con resistencia:

  • Usar máquinas de pesas o pesas en el gimnasio
  • Usar bandas de resistencia
  • Levantar pesas livianas u objetos como latas o botellas de agua en casa
  • Hacer calistenia o ejercicios que utilizan su propio peso corporal para ejercitar los músculos (como por ejemplo flexiones, abdominales, sentadillas, estocadas, ejercicios sentado contra la pared y planchas)
  • Tomar clases de entrenamiento con pesas
  • Otras actividades que desarrollan y mantienen músculos como la jardinería intensa

Hay otros tipos de actividad que puede agregar a su rutina de ejercicio como los son

Caminar

Andar es uno de los ejercicios más recomendados por los médicos, si no es el más recomendado, para los diabéticos de tipo 2. Salir a andar al menos tres días a la semana nos ayuda a mejorar el ritmo cardíaco, pero podemos andar esos 30 minutos de los que acabamos de hablar a diario. Una buena forma de hacerlo es sacando a pasear a nuestro perro, algo que sin duda el can agradecerá.

Gimnasio

La pérdida de masa muscular nos dificulta mantener un buen nivel de azúcar en sangre, así que un buen entrenamiento en el gimnasio que incluya ejercicios con pesas, mancuernas o máquinas nos ayudará a mejorar nuestra masa muscular y por tanto controlar los niveles de azúcar. Basta con tres sesiones de gimnasio a la semana, dejando siempre un día de descanso entre sesión y sesión.

La bicicleta

En el gimnasio también podemos hacer bicicleta estática, una actividad aeróbica que refuerza el corazón y los pulmones, quema calorías y mejora el flujo sanguíneo de las piernas. Entre las ventajas de la bici estática frente a la de carretera están que nos encontramos en un sitio cubierto, libres de las inclemencias meteorológicas o las caídas, que también pueden influir en ese nivel de azúcar.

Nadar

Y si el gimnasio también incluye piscina es perfecto para cualquier diabético. La natación es menos estresante que la bici, correr o incluso andar ya que no hay impacto alguno sobre las articulaciones. Puede ser muy beneficiosa para aquellas personas con exceso de peso asociado a la diabetes, ya que se evitan dolores en rodillas o tobillos, fruto del propio peso, lo que facilita la práctica deportiva y mejora el bienestar del diabético.

Yoga, pilates, tai-chi…

Cada vez son más populares en nuestro país. El hecho de tratarse en general de movimientos lentos y coordinados puede despertar algún recelo, pero además de ayudarnos a combatir el estrés y a relajarnos también contribuyen a la reducción de la grasa corporal o a combatir la resistencia a la insulina. La suma de todos estos factores hace que los niveles de azúcar en sangre se equilibren por sí solos. Una vez más, con media hora al día podremos aprovechar estos beneficios.

Además de hacer ejercicio, debes seguir unos hábitos de vida saludables para controlar el azúcar en sangre. En 50+ Remedios caseros para la diabetes y bajar el azúcar en sangre encontramos trucos que nos ayudarán a conseguir este doble objetivo a través de nuestro día a día, mejorando nuestra alimentación para aumentar la ingesta de productos que equilibren el azúcar, consejos para prevenir la diabetes, etc.

Consecuencias del consumo de alcohol

El consumo constante o excesivo de alcohol puede ocasionar graves daños a nuestro cuerpo. Muchos de estos problemas no se generan por una copa de vino, el problema llega cuando se abusa de esta sustancia manteniendo un consumo prologando.

El consumo muy elevado de alcohol provoca riesgos significativos para la salud y la seguridad de la persona que lo consume.

 

Aquí te presentamos las zonas que afecta la ingesta de alcohol excesiva:

 

  • Los pulmones: el alcohol acelera la respiración. Si el consumo es excesivo puede detener la respiración.
  • El cerebro: inhibe las funciones de la región frontal, por lo que disminuye la memoria, la capacidad de concentración y el autocontrol. Además, los vasos sanguíneos se dilatan provocando dolor de cabeza. El cerebro puede desalinearse intensificando el dolor.
  • El corazón: aumenta la actividad cardíaca y se acelera el pulso. Cuando el alcohol llega a la sangre, disminuye el azúcar, lo que provoca debilidad y agotamiento físico.
  • Hígado: los efectos de esta metabolización son nauseas, dolor de cabeza y vómitos.
  • Estómago: el exceso causa erosiones en la mucosa por el etanol. El ardor es mayor cuando se mezclan diferentes bebidas.
  • Piel: aumenta el flujo de sangre, por lo que presenta más sudoración. Además, el alcohol provoca deshidratación por lo que la piel se reseca.
  • El riñón: el cuerpo elimina más agua de la que ingiere por lo que el organismo busca la misma extrayéndola de otros órganos.
  • Sistema nervioso central: se satura químicamente, causando sudoración, temblores, sensibilidad a la luz, al sonido y al tacto.

Cuando se conjugan varios de estos factores puede producirse desde una “resaca” hasta una congestión alcohólica que provoque la muerte. El consumo prolongado y constante de esta sustancia puede llegar a deteriorar los órganos anteriormente mencionados, con el paso del tiempo, causando un daño irreparable.

El alcohol puede afectar el funcionamiento de los riñones y causar dolores e incomodidad. Se elimina un 1% del alcohol por los riñones. Este puede realmente provocar un desequilibrio en el mecanismo del filtrado.

Es un hecho que el alcohol realmente aumenta la producción de la orina. De hecho, obliga a los riñones producir más orina de la normal.

Prevenir enfermedades de riñón es mejor y más barato que curar, asegúrate visitando a tu nefrólogo de confianza una vez al año.

7 hábitos para controlar la diabetes

La educación sobre la diabetes en una herramienta vital para concienciar y tomar acciones que conduzcan a cambios de hábitos y estilo de vida. Toda la información que se pueda adquirir sobre este tema, ayuda a los pacientes y familiares a fomentar el auto control y destaca la responsabilidad que tiene cada uno de los pacientes sobre su enfermedad, para así poder tomar decisiones más informadas.

El control y atención de la diabetes no se basa exclusivamente en la medicación. El control metabólico se basa en la práctica de 7 pasos fundamentales que forman parte fundamental del tratamiento.

 

Comer saludablemente

Llevar un plan alimenticio personalizado y adecuado a las necesidades y gustos de la familia es básico para nutrirnos bien.

 

Mantenerse activo

Establecer un plan de actividad física constante y de acuerdo a nuestra condición personal, ayuda a normalizar los niveles de glucosa y contribuye al control metabólico. Caminar 30 minutos diarios, 6 veces a la semana, es suficiente para ver cambios.

 

Medir constantemente los niveles de glucosa

Observar la variación de nuestra glucosa a lo largo del día permite la modificación del tratamiento y la identificación de elementos que afectan o ayudan al control. Llevar un registro diario de estas cifras proporciona una herramienta de gran ayuda para el médico y para el conocimiento de usted mismo sobre su condición.

 

Seguir el tratamiento médico

Tratamientos como la insulina ayudan a controlar los niveles de glucosa. Es necesario conocer su función y los efectos que producen en el organismo, así como sus horarios de aplicación. El tratamiento prescrito por su médico deberá complementarse con una correcta alimentación y actividad física.

 

Aprende a enfrentar retos cotidianos

La educación es un factor fundamental en el control de la diabetes. Un paciente que se conoce y conoce su condición reduce la posibilidad de presentar complicaciones y por ende, garantiza una mejor calidad de vida.

 

Tomar una actitud positiva

Implementar técnicas que ayuden a relajarse y alejar el estrés. Esto le ayudará a sobrellevar mejor cualquier situación y a mantener una actitud positiva ante su condición.

 

Reducir riesgos

Debe estar informado sobre las complicaciones agudas y crónicas de la diabetes, y como prevenirlas. Es importante que diversos especialistas de la salud (nefrólogo, nutricionista, oftalmológo, etc.) le revisen en consulta regularmente para propiciar la detección y control oportuno de cualquier problema de salud.

Complicaciones de la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que requiere un control cuidadoso, a fin de prevenir las complicaciones que pueden resultar de los niveles elevados de azúcar en sangre.

La insulina hace que la glucosa que ingerimos pase a las células, donde se convierte en energía. Una persona con diabetes no es capaz de absorber apropiadamente esta glucosa, y queda circulando en la sangre dañando diversos tejidos. Entre las complicaciones ocasionadas por la diabetes están:

Daño ocular

Al dañar los pequeños vasos de la retina que se encuentran en la parte posterior del ojo, la diabetes puede con el tiempo causar la pérdida de la visión.

Enfermedades bucales:

Del mismo modo, los altos niveles de azúcar en sangre pueden causar dolor, infección y otros problemas bucales, como la enfermedad periodontal, ya que la diabetes favorece la formación de la placa dental.

Enfermedades cardiovasculares

La diabetes afecta al corazón y los vasos sanguíneos, causando complicaciones como la enfermedad coronaria, infartos o accidentes cardiovasculares (ACV)

Neuropatía diabética

Cerca de la mitad de las personas con diabetes tienen algún grado de daño en los nervios. Asimismo, esto resulta del bajo suministro de sangre a los nervios de los miembros. Y puede ocasionar síntomas como dolor, pérdida de sensibilidad, sensación de adormecimiento, entre otros.

Daño renal

La diabetes mal controlada daña los pequeños vasos sanguíneos del riñón, cuya función es filtrar los desechos de la sangre. Con el tiempo puede causar Enfermedad Renal Crónica, que pone al paciente en necesidad de diálisis o de un trasplante renal.

Pie diabético

Las personas con diabetes son mucho más propensas a sufrir de alteraciones en los nervios, como se comentó anteriormente. No obstante, puede causar insensibilidad, mala circulación sanguínea y problemas de cicatrización en extremidades como los pies. Esto hace que problemas ordinarios puedan ocasionar grandes complicaciones que aumenten el riesgo de sufrir amputaciones de pies o piernas.

Cuidar adecuadamente sus niveles de azúcar en sangre podría evitarle sufrir alguna de estas complicaciones, e incluso podría salvar su vida. La diabetes mal controlada puede dañar rápidamente otras partes de su cuerpo. Si sufre de diabetes o sospecha de esto, consulte a su médico por más información acerca de esta enfermedad y como cuidarse.

¿Qué causa los cálculos renales?

Los cálculos renales tienen muchas causas y varían de persona en persona. Estos pueden ser provocados por factores como la alimentación, herencia, condiciones médicas entre otros. Estos aparecen cuando la orina tiene un alto contenido de ciertas sustancias que forman cristales. Por lo general toma varias semanas o meses para que estos cristales se conviertan en cálculos. Puede darse la presencia de una o más masas sólidas de este tipo en el riñón al mismo tiempo.

Aunque todas las personas pueden desarrollar cálculos en sus riñones, algunas personas son más propensas a tenerlos. Por lo general, los hombres desarrollan más cálculos renales que las mujeres. Por otro lado, factores como la obesidad, no beber suficiente agua, antecedentes familiares o dietas altas en proteínas y sodio, pueden aumentar considerablemente el riesgo de sufrir cálculos renales.

Recurrentes infecciones en el tracto urinario y algunos trastornos renales como la enfermedad renal poliquística u otra enfermedad renal quística, aumentan la posibilidad de crear cálculos en los riñones.

Prevenir enfermedades de riñón es mejor y mas barato que curar

La mejor manera de prevenir la formación de piedras en los riñones es ingerir suficiente agua durante el día. Ya que sus causas son muy variadas y puede afectar a cualquier persona, es importante mantener un estilo de vida saludable, reducir en lo posible el consumo de carnes rojas, y eliminar de su dieta alimentos ultraprocesados o altos en sodio.

En el caso de que usted padezca una enfermedad renal y deba limitar la cantidad de líquidos que ingiere en el día, debe acudir a su médico para consultar que cantidad de agua debe tomar diariamente.

Si usted ha sufrido anteriormente de cálculos renales, debe acudir con un especialista quien le indicará una dieta y cuidados a seguir para evitar que estos cálculos vuelvan a aparecer en un futuro. Para más información, no dude en contactarnos. Contamos con una amplia red de clínicas en todo el Ecuador, con profesionales en la salud del riñón que con mucho gusto atenderán su caso.

¿Qué hábitos podemos poner en práctica para evitar infecciones urinarias?

Las infecciones urinarias se producen en cualquier parte del aparato urinario. Estas se pueden presentar en la vejiga, los riñones, los uréteres o la uretra. Aunque la mayoría de las infecciones se presentan comúnmente en la vejiga y uretra.

Por lo general las mujeres son más propensas a padecer estas infecciones, que los hombres. Aunque una infección en zonas como la vejiga es dolorosa y molesta, puede tener consecuencias mucho más graves si esta se extiende hasta los riñones.

Algunos consejos para reducir el riesgo de sufrir infecciones urinarias son:

 

  • Orinar justo al terminar cada coito para eliminar posibles agentes infecciosos.
  • Evitar el uso indiscriminado de las duchas vaginales.
  • Cambiarse el bañador después de cada baño en piscina o playa.
  • Tener precaución con algunos preservativos, cremas espermicidas o el diafragma, ya que no son recomendables para personas propensas a padecer infecciones urinarias. En este caso, se aconseja acudir al especialista para adoptar un método anticonceptivo diferente.
  • Usar ropa interior de algodón. Las prendas ajustadas o fabricadas con fibras sintéticas contribuyen a la aparición de infecciones urinarias. Es por esto, que es mejor optar por prendas que permitan la correcta transpiración de la zona.
  • Cambiar los pañales de los niños y bebés frecuentemente. También es importante enseñarle a los niños hábitos de higiene a la hora de ir al baño.
  • Beber mucha agua ayuda a diluir la orina. Esto garantiza que orinarás con más frecuencias, lo que le permite a tu cuerpo expulsar las bacterias localizadas en las vías urinarias antes de que se produzca la infección.

Este tipo de infecciones se producen cuando bacterias ingresan en las vías urinarias a través de la uretra. Aunque por lo general nuestro cuerpo está preparado con defensas para impedir el paso de estas bacterias, estas mismas defensas a veces fallan.

Una vez que estos invasores microscópicos entran por la uretra, se multiplican en la vejiga rápidamente, hasta convertirse en una infección que puede alcanzar distintas zonas del aparato urinario.

En Contigo Clínicas del Riñón, contamos con tecnología de punta y personal altamente capacitado en urología. Si usted sospecha que está padeciendo una infección urinaria, no dude en pedir una cita con uno de nuestros especialistas alrededor del país.

La nefropatía diabética puede prevenirse ¡Descubre cómo!

La nefropatía diabética es una complicación renal derivada de la diabetes tipo 1 y tipo 2. También se conoce como la enfermedad renal diabética. La diabetes puede perjudicar el funcionamiento de los riñones, evitando así que estos cumplan la tarea de filtrar los desechos del cuerpo correctamente.

Un alto nivel de glucosa, provoca que los riñones filtren demasiada sangre. Este trabajo adicional, con el paso de los años empieza a generar fugas y colapso en el sistema renal. Una vez que los riñones pierden su capacidad de filtración, estos desechos empiezan a acumularse en la sangre.

Cuando se diagnostica la nefropatía en fases iniciales, existen tratamientos que evitan que esto empeore. Pero, si se produce un fallo renal considerable, es posible que la persona afectada necesite un trasplante de riñón o deba practicarse diálisis de por vida.

Todas estas complicaciones pueden evitarse. Tener diabetes tipo 1 o 2, no quiere decir necesariamente que vaya a padecer de nefropatía diabética. Con las previsiones adecuadas, es posible mantener la salud de los riñones por muchos años.

Como prevenir la nefropatía diabética 

Un factor fundamental para evitar esta enfermedad, es manteniendo la glucosa en sangre dentro del rango objetivo de cada persona. La obesidad y la presión alta, además de la diabetes son factores de riesgos determinantes para la nefropatía diabética.

Por lo tanto, la primera medida que se debe tomar para prevenir, además de mantener controlado el nivel de azúcar en sangre, es llevar un estilo de vida saludable. Comer adecuadamente, realizar ejercicio diario y evitar vicios como el cigarrillo y el alcohol. Esto puede hacer una gran diferencia a la hora de prevenir enfermedades como nefropatía diabética, y otras complicaciones del riñón.

Prevenir enfermedades del riñón siempre es mejor y más barato que curarlas, tu salud es invaluable. Si deseas mayor información sobre cómo evitar estas enfermedades y cuidar tus riñones, no dudes en acudir una consulta preventiva por lo menos una vez al año.

8 hábitos dañinos para tus riñones

Los riñones cumplen una función muy importante para nuestra salud. Estos filtran la sangre, producen hormonas, absorben minerales, generan la orina, eliminan toxinas, entre otras tareas que cumplen diariamente. Por lo tanto, al hablar de los riñones, nos referimos a unos de los órganos más importantes del cuerpo.

El daño o disminución constante de las funciones renales, normalmente suele pasar desapercibido por años. Ya que estos pueden cumplir su función con un mínimo del 20% de su capacidad. Por lo tanto, es importante cuidar de ellos antes de que sea demasiado tarde, ya que estos malos hábitos, pueden dañarlos tanto, hasta incluso provocar su pérdida definitiva.

Con el fin de fomentar la salud renal, en este blog te dejamos una lista de 8 hábitos que deberías eliminar de tu rutina para cuidar tus riñones.

 

Aguantar mucho tiempo las ganas de orinar

En ocasiones las personas contienen las ganas de ir al baño durante mucho tiempo por distintas razones, pero si este hábito prevalece en tu día a día podrías estarle causando un grave daño a tus riñones. Este mal hábito promueve que las bacterias se multipliquen muy rápido en tu vejiga, aumentando así el riesgo de sufrir infecciones en el sistema urinario.

 

No tomar suficiente agua

La función más importante que ejercen los riñones es limpiar la sangre y eliminar las toxinas y materiales de desechos del cuerpo. Al no tomar suficiente agua pura durante el día, estos desechos comienzan a acumularse dentro del cuerpo evitando el correcto funcionamiento de los riñones.

 

Ingerir demasiada sal

Puede elevar rápidamente la tensión arterial, provocando un deterioro progresivo de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, incluyendo los riñones. Si quiere obtener más información sobre la relación entre la Hipertensión y la Enfermedad Renal Crónica no dude en consultar nuestros blogs.

 

Consumir carne roja en exceso

Estos alimentos aumentan considerablemente la carga metabólica en los riñones. Lo que quiere decir que entre más carne roja se consuma, es más el trabajo que tendrán que realizar los riñones.

 

El uso excesivo de analgésicos

La automedicación suele ser una práctica más común de lo que imaginamos, pero esta puede tener consecuencias mortales. Consumir demasiados analgésicos puede provocar un daño grave en el hígado y los riñones.

 

Tomar demasiado alcohol

Hace que el ácido úrico se acumule en los túbulos renales, además al estar cargado de toxinas su uso excesivo produce una presión extra en los riñones e hígado.

 

No descansar lo suficiente

Puede incrementar la presión arterial, que como hemos mencionado, afecta directamente a los riñones. Además, se sabe que durante el sueño nuestro cuerpo repara el tejido renal dañado, así como otros órganos de nuestro cuerpo. Por eso, es importante darle al cuerpo esas horas para poder descansar y recuperarse.

 

Consumir cafeína en exceso

De la misma manera que sucede con la sal, la cafeína puede aumentar la presión arterial y disparar la tensión en los riñones. Durante un tiempo prolongado, el consumo excesivo de café puede causar daño irreparable en los riñones.

En Contigo creemos en la prevención como la mejor herramienta para cuidarnos de los diversos padecimientos que pueden atacar nuestros riñones. Si mantienes alguno de estos malos hábitos, no dudes en acudir a consulta preventiva al menos una vez al año.

Tips para tomar más agua

El agua, como bien sabido es, resulta indispensable para nuestra supervivencia. Sin embargo, muchas personas no consumen suficiente agua en el día a día, hábito que podría afectar directamente el funcionamiento de sus riñones.

Tomar suficiente agua, ayuda al cuerpo a eliminar diferentes toxinas a través de la orina. Además de mantenernos hidratados, beber agua puede prevenir considerablemente la aparición de cálculos renales (piedras en el riñón).

Aunque no estés acostumbrado a beber agua regularmente, estos simples tips te ayudarán a incluir el consumo de agua cada vez más en tu rutina.

  • Procura que beber agua sea lo primero que hagas al despertar. Deja un vaso de agua justo al lado de tu cama, de esta manera evitarás cambiar el agua por un café o té ya que siempre la tendrás a la mano.
  • ¿Piensas que tomar agua sola es aburrido? Puedes sustituir los endulzantes artificiales o gaseosas por unas gotas de limón, para darle un mejor sabor.
  • Si eres fanático del picante, no dudes en agregarlo en tus comidas, de esta manera te darán más ganas de beber agua.
  • Lleva contigo una botella de agua a donde vayas.
  • Si eres olvidadizo puedes poner una alarma en tu celular para que te indique cuando debes tomar agua.
  • No olvides comer frutas y verduras como la sandía o el pepino, debido a su alta cantidad de agua te ayudarán a mantenerte hidratado.

Beber entre 6 y 8 vasos de agua al día traen muchos beneficios para la salud de nuestro cuerpo, además previene diversas enfermedades de índole renal.

El agua es un disolvente natural, lo que ayuda a los riñones a eliminar los desechos de nuestro cuerpo con más facilidad. Por lo tanto, la deshidratación afecta la capacidad de estos órganos para poder depurar nuestro organismo, haciendo que estos residuos se acumulen en los riñones.

A la larga, el bajo consumo de agua propicia la aparición de cálculos renales, estas piedras en el riñón son realmente dolorosas y potencialmente dañinas para la salud. Por este motivo, es tan importante contar siempre con agua natural a la mano y mantenerse constantemente hidrato.

Fomentar este hábito entre tus amigos y familiares, puede influir positivamente en tu salud y la de quienes amas. El consumo de agua natural siempre les traerá excelentes beneficios, siendo siempre la opción más sana para mantenerse hidratado.

4 Hábitos que están dañando tu corazón

El corazón es un órgano de naturaleza muscular, imprescindible para la vida. Este órgano funciona como el motor de nuestro cuerpo, actuando como impulsor de la sangre, es el que marca el ritmo en nuestro organismo.

Existen ciertos hábitos dañinos para nuestra salud en general, pero que sobretodo afectan el correcto funcionamiento del corazón, no cuidarlo puede provocar un sinfín de enfermedades cardíacas, que rápidamente pueden afectar a otros órganos de nuestro cuerpo como los riñones.

Por eso hemos decidido destacar 4 hábitos sumamente dañinos para el corazón:

El sedentarismo

Como hemos mencionado al principio, el corazón además de ser un órgano cuenta con una naturaleza muscular. Por lo tanto, igual que cualquier otro musculo de nuestro cuerpo necesita ser ejercitado. La actividad física regular disminuye hasta un 50% el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o coronaria. 30 minutos de ejercicio diario pueden hacer la diferencia.

Consumo frecuente de alcohol y tabaco

El tabaco favorece en gran medida la formación de coágulos que pueden bloquear el flujo sanguíneo. Además, perjudica la resistencia y flexibilidad de los vasos. Este eleva la tensión arterial, favoreciendo así la manifestación de enfermedades coronarias graves.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol también se considera uno de los peores hábitos para el corazón. Esto contribuye a subir la presión arterial y genera grasa en la sangre.

Malos hábitos alimenticios

Una dieta alta en azúcar, carne roja y grasas saturadas le está restando vida a tu corazón rápidamente. Salar demasiado las comidas también repercute directamente en la salud del corazón, ya que el exceso de sodio propicia la hipertensión. Aumentando el riesgo de padecer un ataque cardíaco y problemas en los riñones.

La mala alimentación tiende a elevar el nivel de colesterol en sangre. Estos niveles pueden mantenerse controlados manteniendo una dieta balanceada rica en frutas y vegetales crudos.

No dormir bien

La calidad del sueño afecta directamente la salud de nuestro corazón. Las personas que duermen menos de 6 horas diarias tienen mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, en comparación con quienes duermen 7 u 8 horas adecuadamente.

Esto se debe a que durante el sueño se producen ciertos procesos hormonales y se desarrollan funciones básicas como la desintoxicación del sistema linfático. En el caso de que el cuerpo no pueda cumplir con un correcto descanso, estos procesos se ven abruptamente interrumpidos afectando así nuestro corazón.

Si considera que incluye en su rutina uno o más hábitos de los mencionados, se le recomienda acudir a un chequeo médico cuanto antes, para lograr una evaluación y diagnostico a tiempo.

Le recordamos que las fallas cardiovasculares es uno de los principales motivos de la aparición de enfermedades en el riñón.